jueves, 17 de diciembre de 2009

Castro y Market St.

Castro y Market St: hermanas inseparables
como ángulos de un triángulo rectángulo.

Indestructible Sodoma perfumada con capuchinos

Pupilas cuajadas de matinal testosterona,
de pasos quemantes que hieren cual faros
impertinentes durante la noche.

Twin peaks es un escaparate de pájaras
exóticas.
Mientras escribo, mi entrepierna percibe
un par de ojos: el olor de un cuerpo
semidespierto.
La bandera coloreada ondea su flácides
como quien se estira al levantarse...
Un hombre come lentamente al otro
lado de la esquina
Quizá piensa que es el día
perfecto para usar camiseta
y dejar que el
cuerpo
pida un poco más de atención.

Una anciana ya es dejada atrás
por los trotes de un joven
atleta recien salido de la cama
de bronceado.

Es fácil reconocernos: Skinny jeans y
un perro con pañuelo atado al cuello
-divesca actitud de actríz de los años 50-.

Y esas miradas que siguen buscando
ese algo que ya no dice nada.

martes, 8 de diciembre de 2009

perífrasis no verbal

Tarda asiste la musa. Atarantada.
Escindida del fertil territorio,
desgajada de la silla de un juez
que me dicta la sentencia falaz:

"Te condeno a jugar al ahorcado
simulando sonrisas a extraños,
palpando los efimeros latidos
de un cuerpo o una mano suave".


Envenamiento malogrado para mi
fiebre que carcome
hasta los huesos...
también enamorados.
Lavo los platos albos como lunas.
Mis pies tiritan el frío invernal
del argentado grifo que se abre.

Me veo frágil como un sietemesino
porque el corazón al esperar
se desespera y los clavos
que me adhieren a la seguridad
se aflojan hoy con tu silencio.

Te regodeas en una sicaria
indiferencia cuando de noche
busco tus desdeñosos brazos.

Pero luego, regresas.
Lento recupero ya la luz
perdida al mostrarme
desnudo... y esa cicatriz
tan singular que se me abre
mostrando su pus
parece ya cerrarse:
temporalmente.

Invierno en San Francisco

Penetrante viento que impasible calas
arrumbando tus vahos en la ventana.

Descalzo te contemplo, arropado apenas
con la desnudez de esta ciudad privada
de cuerpos quemados por el sol.

Llueve sobre mi cabeza
donde hace un instante un sol estridente
se posaba.
Cruzo la bahia y el mustio zumbido del bart
susurra a mis oidos un blues inacabable:
booooooooaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...

Alteración de los sentidos.
Con mis pasos desvirgo Castro st.
Mi presencia es olfateada
por un chico que come por detrás
de una vitrina.
¡Sonríe!
Sonrío también.

Invierno: 1. m. Una de las cuatro estaciones del año que transcurre entre el otoño y la primavera; en el hemisferio norte comienza el 21 de diciembre y termina el 21 de marzo, y en el hemisferio sur comienza el 21 de junio y termina el 21 de septiembre.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Qué sabes tú de mí
si cuando me besas
enroscas la lengua
y cerrando los ojos
me tocas el pecho.

Tus manos tiemblan
por no sentir
el pulso de una
carne viva.

Qué sabes tú de mí
si cuando te leo
mis versos sólo
tuerces la boca
y sonries cansado
de fingir que sabes
del juego del amor.

¡Me largo!
Tienes la flojedad
en la carne y luego
vas a casa a llorar
tu castrada diferencia.

Decías que me amabas
y desapareciste como
el maleante que se
traviste de madre
antes de entregarse.
Sentaito en la escalera
esperando un porvenir
pero el porvenir no llega
y me abandono a sufrir.

Sollozo desde un escalón,
o peldaño o lo que sea
y sufro porque no tengo
un amante que me desea.

Si yo subo la escalera
uno soy con las alturas
si yo bajo la escalera
hablo con monjas y curas.

Hoy soñé con mi escalera
y vi una mañana soleada
sobre mis hombos dos aves,
sobre mis hombros cagada.

Ya deshago la escalera
me la llevo hacia la nada
como un tálamo deshecho
veo una novia acicalada.

Me revuelco sin razón
subo y bajo disoluto
y es que no puedo evitarlo
tengo el corazón de puto.

Y así es mi escalera
surrealista como pocas
no de caracol, sino
de sedas y rocas...

Y aquí te abandono poema,
ya me canse de esperar,
sentaito en la escalera
viendo la vida pasar.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Nubosidad variable

Dádiva otoñal.
Infecto gañido de una agrietada
poesía que se sabe víctima ruin
estacionaria.

Ensortijada flojera.
Brisa inasible balbuceada
al aire.

"Bang-bang"
el reloj de la razón.
"Tic-Tac"
el retórico revólver.

¡Me largo!
Sólo estoy buitreando
el condumio de los bardos.
Y que caiga sobre mí
-poetastro-
el poema como un vieja
losa desde el salobre
cielo nuboso.

lunes, 23 de noviembre de 2009

A mi madre ya cansada

Padezco la lejanía. ¡Madre!
Hoy que besuqueo al amor
por la espalda y el hado
lleva hacia otros rumbos

donde te llevo conmigo.
Y tu cuerpo cansado,
tus anchos pies detrás
de los míos.

Te dejo con tu mirada
perdida. Con el eterno
sufrir porque no salvas
a tus frutos de aquel
que te los arranca
uno a uno.

Madre: si sólo pudieras
desistir del sempiterno
dolor, sería yo el más
feliz de tus vástagos
porque tu tristeza cala
también sobre la mía
que igualmente se vuelve
hacia mi rostro.

Me despedí con palabras
entrecortadas,pájara
enjaulada en tu doler
por vernos partir hacia
unos brazos que no son
los tuyos.

Pero te llevo en mi
memoria, en mi cuerpo
que huele a ti
y a los nardos que tanto
amas, a tus canarios:
matinales cantarines.

Toda tú estás en mí
y en todo lo que hago.
Me hace falta tu brío
de soldado emperifollado
con melancolía.
Decifro mi conciencia
pensando en tus ojos
pequeños como de pájaro.

Regresaré contigo y tu
tristeza.
Regresaré porque me pesas
en el alma si no te veo...
Diré al mundo tu nombre
con todas sus letras, sin
morderme la lengua. Sabrán
entonces que fuiste no sólo
madre sino guerrera ciega
en el dolor de vernos caer
en lo que tú llamaste error.

Pero aun así, esos hijos
te extrañan y te besan
la frente desde lejos
donde se confiesan fieles
al amor que tú les diste.
Cambio de piel como las serpientes
dedicadas a invernar su flojera
en lugar de morder a su presa.

Voy por la vida creando imágenes
que después se vuelven monstruos
al rededor de esta tensión
con rostro de presencia.

Asi que si hoy termina esta aventura,
tranquilo estoy por haber bebido
el sabor de la victoria en los labios
y como esa primera vez en la que te vi
llegar entre la gente, me despido de ti,
deseando que tengas tantas mañanas soleadas
como aves revoloteando sobre tus hombros.

viernes, 30 de octubre de 2009

A una foto del niño Sergio

I
Tu corazón chorreante
libre de toda aspereza.
Tus ojos dulces como
dos lunas menguadas
por un conejo en celo.

II
Las burdas ropas vistiendo
ese momento, movil y fijo,
que se te abalanzaba.

III
Qué fue de ti,
mimado narcisista.
Hoy que te has vuelto
un ladrón que no reparte
el botín con la memoria.

jueves, 29 de octubre de 2009

Octubre en la ventana

Si esta noche mudara la luna,
perfecta gota de semen sería.

Pero ya es tarde para jugar
al alquimista que vuelve
a la liebre predadora del león

y sólo en mi mente
retumba un ruin presentimiento.
Porque no hay nada que aluce
mi cuerpo despernado.

Esperando a un maniquí

A M. L.
Deshago los versos,
los resvisto todos,
y luego también
me deshago de mí.

Reniego de ti: tiempo.
Estrujo tus labios

imbesables.

Me revuelco sin razón...
roto y disoluto
ante tu fiera adversidad
llamada inutilmente

tiempo.

sábado, 17 de octubre de 2009

Levedad

No soy sino respiración
aire en el aire

Pablo Molinet.

Breve instante que desdeñas
el espacio entre dos formas.
Voluptuoso aquelarre...
Te vas dejándome herido,
saciado por tus besos
escandidos en sílabas
sobre las líneas de mi vientre.
Y paso la noche abrazado
al recuerdo de tu cuerpo
porque tercos son mis labios
y no olvidan que alguna vez
durmieron en el refugio
de tu boca.

Poco importa hoy si no hay
cumplidos de los amigos,
del crítico o de los maestros
que un día se volvieron
mis padres.
Se hace tarde en el reloj
del corazón...

No soy sino respiración...
aire en el aire

aire en el aire.

sábado, 10 de octubre de 2009

lecciones de natación

Te recordaré hasta que el último
de mis suspiros se despida de mí:
sumerción bien amada que das paz
al corazón.
En la niñez te temía como al peor
de los monstruos y hacia un aire
intangible se erguía mi deseo.

Entonces fue el amor que hoy
quizo iniciarme en su dócil
técnica de supervivencia bajo una
superficie cubierta de frágiles
lozas azuladas.

Y no es sólo el silencio
acuoso quien me arrulla
como esa madre que he extrañado
en estos días.
La quietud del lugar o los rasgos
de un cielo que se acicala sobre
el espejo de agua,

Es la línea de luz que procede
de su cuerpo luminoso.
Su cándida presencia,
las manos suaves
que sostienen mi cuerpo
y me mantienen a flote.
La sonrisa de complicidad
que ya tiene la humedad
de un beso.

domingo, 27 de septiembre de 2009

A Catulo

¡Oh, gran Catulo de Verona!
Tú que inerme retaste al amor:
a quién diablos llamabas cuando
maltrecho te rendías delante
de los días perdidos en ásperas
compañías.

Sólo entonces recordabas
que tu machacado corazón pendía
del vano de la puerta del deseo
y frío estabas por no tener
un hombro sobre el cual descansar
tu mollera vestida con la serenidad
de una bomba de tiempo.

Al igual que tú, también yo me animalizo:
babeando como un colgado en la necesidad
del estar enamorado. Liberto que regresa
a la cordial intoxicación de los plácidos
besos del amante que me corresponde.

¡Oh, gran Catulo de Verona!
Sólo al escribir es como si me incendiara.
Lo sabes.
Estar vivos y mirar como si ya nos hubieran enterrado:
nuestro miedo más aterrador.

martes, 22 de septiembre de 2009

La muerte de mi vecino.

La ambulancia se detiene.
Los chavos se abalanzan
como gatos hacia ella
rogando a ese dios
pálido y estridente
que salve al hermano
intoxicado por pastillas
o quizá por la luz
centelleante que exibe
como en la pantalla
de un cine la última
escena de una película
mal enfocada.

Vuelo alicortado

Mi boca. Tu boca.
Lenguas erectas
bajo la lluvia
de octubre.

Juega el amor:
repentino.
Llega, deja
su veneno
y se va...

Vuelo de dados
que chocan
al aire.

Así mismo,
juega el amor.

La fuga

¡No me apego a nada!
Desnudo estoy, mas no necesito
de la caridad reservada
para los débiles.

Iré de noche en busca del cetro
que he perdido al entregarme
como fámula.

Soberbio el silencio que nos invadió:
semejante a flores de primavera
sobre una mortuoria guirnalda.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Línea 3 (la ida)

¡Ojos beduinos, apenas una puerta lejos de las abominaciones!
A mi lado están, radiantes como el sol primaveral que gravita
alrededor de esta vulgar resolución.

Fieles al vagón, me vencen en el umbral del alba compañera.
-Retardo para los días destinados a mi acalambrada retórica-

Ahora pueden ir a casa, vivir o morir para los otros...
Inmortales ya son para mí: atusado remedo de poeta.

martes, 8 de septiembre de 2009

Sombra

He mirado tan fijamente a la bellezza
que mis ojos están llenos de ella.
C. Cavafis.


Amor: musa viril de esta poesía
que no se ha cansado de crecer
desde mis débiles años juveniles.

Cuantas veces tocabas a mi puerta
corrías para luego esconderte.
Sagaz broma infantil, donde el viejo
solterón siempre era yo
y mis oscuros ojos, levemente
ojerosos, miraban infecundos
al tiempo escanciar el vino
de la derrota.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Shoeshine guy (Houston Airport)

In the face his father´s eyes.
Captivating curly eyelashes.
Un lunar en la mejilla,
el bozo no besado en los labios.
The way he moves his mouth
while he talks its a thunder.
Black fingertips... like his eyes!
And in his latin soul the beat
of an eternal dance full of life.

Like his eyes.

domingo, 30 de agosto de 2009

A Joel

Tenemos en el alma el soplo de una ventisca
triste y solitaria.
Reímos a regañadientes mostrando la pérfida
congoja que nos carcome hasta los huesos.


Tu y yo somos todos.

Bendita la hora del juicio llevado a cabo
en la sala de vapor que nos ve llorar
a carcajadas el amor, los amores, atrás dejados
y las erecciones provocadas por algún joven
cubierto de acné, enjuto como perro
callejero, no durán al paso del tiempo
que nos estruja el cuello.
Si pensamos que el afán de los débiles
nómada es en el comercio
de la estabilidad, donde pasamos lista:
puntuales pupilos en la tibia escuela
de la infelicidad.

domingo, 23 de agosto de 2009

Traducción de To fall in love

Caer en amor:
Abandonarte.
precipitarte fuera de ti
y del mundo que sigue siendo
el mismo a los ojos de los otros.

Si amas entras en un suelo minado.
Es lo más noble y peligroso,
una maravilla y un problema
que te hace leer versos en el graffiti
de una pared corroída por el tiempo.

La huida (Berkeley, Cal.)

De ti me despedí arrastrando el equipaje.
Sin mirar atrás porque temí petrificarme.

Fuimos cazadores de ilusiones, lastimados
por nuestros propios dardos emponzoñados
que deberían curar al amor.

viernes, 21 de agosto de 2009

Trimurti

Del silencio nació el verbo
del verbo nació tu nombre
y de tu nombre el consuelo.

Si quisiera definirte...
tendría que arrancarme la lengua.

domingo, 16 de agosto de 2009

La eternidad son tus ojos.
Lis o Lirio de mis noches
soñando radiantes rocines.

Sensual sol de tu cuerpo
que aunque lejano templa
y contempla mi convulso
vientre.

Hoy mi lengua no responde.
Sólo tengo estas palabras
que retuerzo evocando
el trenzado laurel en tu frente.

miércoles, 29 de julio de 2009

(Port Orford-Oregon)

La bruma que despierta
se enreda en los pies.
Una roca encallada
como el puño cerrado
en un manubrio.

Evocaciones infantiles
juegan a esconderse
detrás del cementerio,
de una vieja gasolinería,
de una iglesia...

Todo parece intacto,
fijo por un instante
al momento del arribo.
Y de pronto, la bruma
ya te besa la espalda.

martes, 28 de julio de 2009

Tres imágenes californianas

I

San Diego
Imberbe estío, henchido de voluptuosidades:
Sudorosos entes abatidos en la inasible arena.
¡Áureo es el sol que iracundo los sodomiza!

Insinuante jubileo de pálidos torsos desnudos
bajo una estática legión de esquivas palmeras.
Desde el auto las señales son el verde telón
de un escenario que se encenderá de noche:
-Pacific beach Mission Beach Ocean Beach-.

II

Dolores Park
Y la imagen se repite:
Jactancioso cúmulo de cuerpos dispersos,
tumbados como después de una masacre.
Gays, Yuppies, Junkies, Dealers, Homeless.

¡Hay un cielo vestido de impronunciable azul!
Un perro corre, elegantemente, tras el frisbee
mientras su dueño guiña un ojo a su amante.
¡Hay un par de chicos buscando algo de acción
y unos novios que discuten la última separación!

Así es San Francisco: sin pretensiones se exhibe
como un par de piernas abiertas.

III

Mission St.

El cine porno abierto a los mendigos que vienen y van.
Olor a sudor… penetrante.
La calle es mercado de lenguas y piel.
El chicle multicolor, adherido al asfalto,
se asemeja al confeti de una eterna fiesta.

Los escupitajos minas cristalinas
que los transeúntes explotan a su paso:
Mugre somnolienta, como los sueños perdidos.

martes, 30 de junio de 2009

Evocación ( 6 veces)

¡Cuántas veces tu cuerpo ha encendido mi deseo!
Ninguna distracción te abandona de la mente
y arde mi añoranza por ti mirándome desnudo.

Mi corazón tímido era: un ojo detrás de la mirilla.
Pero hoy de tu saliva bebo el sensual nectar.
Y si la lluvia se estrella en mi ventana
te recuerdo erguido, al igual que la pluma entre mis dedos,
y tu sexo suave narciso es entre mis labios.

miércoles, 24 de junio de 2009

12:30

Disparas contra mí
calzando tus viejos zapatos achatados.
Te dibujo enfurecida
con tus minúsculos ojos acuosos, estallando
como un choque entre galaxias.

Quizá maldices la menarquia
y te apegas a un Dios que te lastima.
Mientras yo soy un soldado
acorazado en la espera de una guerra.

viernes, 19 de junio de 2009

Divagación sobre dos temas

Es Ben Sahl de Sevilla
quien me sacude el sueño,
un libro y la parva luz
encendida hasta tarde.

-Comezón del corazón-

Me tumbo en el tibio lecho
y en la mente tú: lánguido
ácaro maternal que succiona
toda posible tranquilidad.

Luego el sueño... deshabitado.

viernes, 29 de mayo de 2009

Papá y yo.

A Antonio Trejo González

Tengo sueños que el mundo ignora...
y tú los sabes.
Me viste surgir entre máscaras
que camuflaban mis gestos.
Mi beso era un falso verso
escrito en tu mejilla.

Hoy que me conoces descalzo,
sin las sandalias de plata
fabricadas desde la infancia,
no me lamento ante tus ojos,
bellos son mis gritos.

Aquí estoy, con los hilos
de sangre reventando en mis venas.
Vestido sutilmente de mi diferencia,
bebiendo del pozo de mi naturaleza
y con los brazos dormidos de tanto
abrazarnos tan fuerte.

A mi madre dormida

Ya tus brazos no me esperan.
Diez meses de ausencia
que esta noche son diez años.
Hoy que me siento tan
vulnerable a tu recuerdo
te veo sentada en el viejo
sillón con el gancho entre
los dedos, con un ojo más
pequeño que el otro
y tu cabello enmarañado.

Yo, el siempre solitario,
el más joven de tus vástagos
y el más viejo para renacer
una vez más.

Qué tu recuerdo me consuele
en mi desvelo donde escucho
al perro correr con la fuerza
de un epiléptico y me regocijo
ante su felicidad.

El otro sueño (Oakland afternoon)

Te veo recostado
y la palidez del día
nublado se desvanece
abriendo la jaula
donde mis fantasmas
duermen el ligero
sueño del estar
enamorado.

jueves, 28 de mayo de 2009

Pensando en ti

Escribo y percibo, describo y persigo
al desfile del silencio que me aturde.
En la cama deshecha los plieges
se cubren de un aniñado espanto.

Tu cuerpo era mi esperanza
y aferrándome a la pluma
amodorro el insomnio en el húmedo
tintero de mi negra desesperación.

domingo, 24 de mayo de 2009

Invectiva

A S. G.

Dices No con tu silencio
y vas por las calles
arrastrando indecifrables
nombres. Te entregas
por un guiño como alguna
vez lo hice y ya no lloro
tu ausencia porque aprendí
a lamerme las heridas
como los perros.

La canción del sonámbulo

Los besos dados se asemejan a charcos
de lluvia en la tácita boca fragmentada
que no pronuncia mi nombre para no blandir
la embustera navaja entre sus labios.

Boca que devoró mis sueños no soñados:
amante austero fuera de la mente.

Dia y noche esa boca es despertada
por la erecta lengua incontrolable
que se muerde a sí misma para no
deletrearme y los dientes tiritan
de ganas el sabor del inconcluso
encuentro hasta romperse.

Memoria descoyuntada, penetrada
por la intención de llegar hasta
el poema que nunca termina de escribirse.
Poema nacido de una penetración que
se recuerda por siempre y que regresa
una, otra y otra vez tomando al amante
ahora solo.

Añoranza de las noches en las que la luna
era blanca sábana sobre los cuerpos aún
adheridos entre sí y que el alba ladrona
se llevaba besandonos la frente... cuerpos
inhertes después del fin de un último duelo
entre nosotros:

hermanos del turbio amor.

Larvas

A los trabajadores del STUNAM

Los has visto?
Son como larvas regodeándose
al masticar el cuerpo de su madre
moribunda:
ladrones abyectos a los que saludo
por los largos pasillos con el rostro
manchado de verguenza.

Y no comprendo por qué siento
que el aire pesa tanto en este campus
donde vendo lo único que no poseo.

martes, 12 de mayo de 2009

El enamorado

Tus labios: voluptuoso prensar
que indemne me lleva hasta el
umbral de un manso día azulino
donde ya no espero más,
donde el lecho ya no es cruz
y el fallido intento por saltar
enganchando a la ventana
de un castillo hecho jirones
ya no escande mis versos.

Hoy sueño con tus ojos
silencios que me aman,
con tu nevada sonrisa que
palia la distancia entre
tu cuerpo y el mío.
Me estremezco si pienso
en tus dedos que bullen
como abejas en mi pecho
y la risa vuela alto
si a mi lado te encuentro.

miércoles, 29 de abril de 2009

Ducha noctámbula

Salpicado de agua el torso
lampiño me reclama:
"Tú, que te llamas poeta,
me abandonas en lechos
donde me cobija
la ausencia del amante.

Mercader de gruesas
venas-serpientes azuladas.
Ahí, en la boca donde hundes
tu beso está tu mausoleo,
ahí está tu fortaleza...


Conejo locuaz en el vientre
del león, como Jonas en la
ballena, ciego en la búsqueda
de ti mismo.

Me enjabonas aclarando el
conato de robo a la poesía.
Poesía que nadie lee,
que nadie escucha
y bajo la ducha gritas
el peso del agua sobre
mí, que también estoy
cansado de perfumarme
para los buitres."

domingo, 26 de abril de 2009

His flesh pixelates
as the image comes to me
and at times he flees before
an embrace can take us

Why do I question

His eyes become dry
tears do not flow
only the thesis hangs
undone and unfinished

Why do I question

His hands bare the word
transfigured in their translation
hanging unread by the lady
who hails from the gods

Why do I question

El león

Penetrante aire tardío,
semejante a la intranquilidad,
hoy dueles menos que ayer.

La pedantería arrulla mi sueño
en la cuna de la indiferencia
-"¡No sabes amar, me repito a mí mismo!-
y parece que ya no me importa.

Mi pelo es sólo un árbol
bajo una tormenta de nieve...

lunes, 20 de abril de 2009

Gimnasta

Encanto adolescente: doloroso testigo
de una clásica y excesiva disciplina.
Entregado al tutor desde la infancia.

Eterno esplendor de músculos tensados.
Flotante Cristo en los anillos, crucificado
en olímpico pecado de gallarda juventud.

Tus ojos brillan contemplando los asideros
del inmóvil potro. Robando las miradas
con tu rutina, garboso y delgado atleta.

Diminuta cintura, muchacho de exquisito
pecho y dorados brazos. Espalda invencible,
con una flor incrustada en la frente.

viernes, 17 de abril de 2009

El espejo y Yo

Severo mi rostro es al espejo.
Calzo el color de los días
atrás dejados, cuando orgullosos
los níveos infantes se exibían
y yo ansiaba en mi piel la mulata
insolencia. Rogaba entonces
a mi madre que el sol me oscureciera,
coronando mi solemne diferencia.

Espejo: mírame.
Piedra tallada al pecho,
piernas arqueadas
rey y mendigo altivo
de la pródiga retórica.
Gorjeo de un pájaro
enamorado de la vida.

jueves, 16 de abril de 2009

Redwood park

Dijiste que aún me amabas.
Yo, sigiloso, amordazaba
con mi mudez la boca locuaz
del afilado recuerdo.

Tuve en mis manos tus sueños
que machaqué cual fruto entre
los dientes.

-Pecado nefando para el ego
de nuestra tambaleante seguridad-.


y tú me dabas esa mirada
que ya no me decía mucho.

Antigua imagen

Esto ya no es poesía:

Para llegar a donde estoy tuve que ahogarme
bajo el agua de mis súbitas abominaciones.
Bailando es una esquina semioscuro de alma,
paciente esperaba al noctámbulo comprador.

El cuerpo entonces exigía liquidar el trato
entre la noche y la esperanza de un amor.
Con el acerbo gusto de un beso llegaba
a casa. Masturbado por las imágenes
de la ciudad caía en un sueño profundo,
terco en la búsqueda de mi verdugo.

Cuántas tardes me vieron petrificar
el aire. Falso y petulante vagabundo.
Grito de un alma perdida. Marcada está
mi frente con la ceniza del amor quemado.

miércoles, 15 de abril de 2009

El marinero y un colibrí.

Te conozco desde que entre sueños te aludía
y hoy duermes en esta habitación, semejante
al titán que regresa de un viaje emprendido
desde la nada. Imponente varón de rasgos
humildemente bellos, yaces entre lámparas
de pies ligeros.

¡Oh marinero de ojos voluptuosos, perdido
estoy en el tiempo de mi obstiando afán
por amarte! Contemplando las erectas velas
azuladas de tu barco anclado en mí hace apenas
un instante, cuando éramos sólo uno en la carne
y tenía el doble prepucio de tu lengua.

Ensanchaba la respiración... Lento el orgasmo
llegaba a mi cuerpo y te despedía con espasmos.
Tú, aún te movías como pez entre la suave red
tratando de regresar a la mar de mis adentros.
Encerrabas tu gemido y yo escuchaba los pasos
de la portera abrirse hacia la realidad de la
plácida calle que nos contemplaba ya desnudos.

domingo, 12 de abril de 2009

Apunte I

A Saúl Gurrola.
A dónde iré para esconderme:
parecemos suicidas enemigos.
A quién contaré que me muerdo
las uñas mientras te escribo
estos versos.

¿A caso no hay tregua entre
dos hermanos que se abrazaron
bajo la lluvia?

Son muchas las cosas vividas juntos
para olvidar que existimos.
Hice un mito de ti y de tus ojos tristes.
¡Tristes pero hermosos!
Mas ya no somos los mismos burlándose
de las parejitas tomadas de la mano,
o los que a torso desnudo bailando
se entregaban a la estridencia
de la música en busca de un dueño de paso.

Hoy parece que la esperanza está a mi favor
y beso a un príncipe labios de fuego, pero tú,
mi aliado, no estás a mi lado y me siento como
un huérfano que no vive sino es para el insomnio
de la noche, preguntando al chirrido del remordimiento
entre las sábanas hasta cuándo esta amistad continuará
lastimándome si me llamas ¡histérica y traidora!

Supe que fuiste a bailar… seguramente las miradas
encerraste en la jaula de tu sonrisa, y yo no estaba
ahí para coronar tu triunfo de niño perdido.
Hoy sólo espero tu sombra no me pese tanto porque
parece que ya no puedo abrazarte como entonces.

sábado, 28 de marzo de 2009

El no saber nadar

Yo no sé nadar, pero
tengo en los brazos
el cuerpo del mar.
Tiene ojos de nube,
rostro de martillo
y pies de flor.

Yo no sé nadar, pero
he logrado escuchar
que entre sueños
insistente me llama.

Dice que viene por mí
porque ha encontrado
en mi espalda la marca
de sus olas, que quiere
contarme la fábula
de los amantes.

Mas yo no sé nadar y
golpeo los pies contra
el asfalto de mi floja
seguridad.

Aun así el mar me llama.
Dice que tomará mi mano
rogando a la marea que
anude su apetito y todo
será firme como el suelo
donde bailo descalzo.

¡Qué podré decir entonces:
hermano mar. Yo, que pisoteo
al río con el que sueño!

Lengua... háblame

Titubeante lengua, no respondes.
Toda cosa me parece un insulto
a la poesía que alguna vez fue
salvadora de mis días.

Seducido por el Ego que endulza
mis manos con engaños y vuelve
lerda la escritura voy hacia la nada,
arrastrando los pies, colmado
de ideas amorfas que me toman
por doquier para decirme:"entra,
te esperábamos"

Tengo miedo, miedo de no regresar,
miedo de perderme entre los brazos
de la pedante banalidad de un asenso
o un par de billetes más entre los dedos.

Así que abofeteo a la retótica si trato
de resucitarla reclamando lo que es mío,
porque no hay tregua entre este odio-amor
que me llama cain traidor.

Y espero mi barca no naufrague en el mar
del tedio donde desear es carnada noche y día.

lunes, 16 de marzo de 2009

El amante espera

Sí, se ha ido. Hoy no veo
su refinado juego de sueños
colgando detrás de mi puerta.

El aire me amodorra del amor
y voy hacia la Moleskine
que junto a la rechinante
cama, leal me espera.

Corrijo unos versos.
No hay desdicha en mi ojos.
Regresará para posarse
a mi lado. Continuaremos
el viaje hacia Litherial.

Esta es sólo otra poesía
que acicala el tiritante
egocentrismo de mi oralidad.

sábado, 14 de marzo de 2009

Despedida perruna

Mi padre no me habla,
sólo en ti confíaba
y tú ya no estás.
Sólo quedan los restos
de tus magras heces
junto a los guantes
rojos de goma que
ya no se usarán.

El atroz remordimiento
nos devora el rostro
pensando que debimos
dejarte en esa tibia
caja de cartón.
Y tú, que fuiste fiel
en el amor, lamías
mis manos con la
angustía de no saber
cuándo llegaría tu día.

viernes, 13 de marzo de 2009

Lírico infantilismo

I
Escribo
sobre un cuerpo
ya cansado
por la excesiva
inmovilidad.

II
Después
de sentir el sabor
de tu carne en el borde
de la cama, con letras de obsidiana
orlé tu nombre a mi manojo de venas.

III
Amo
sólo a aquellos
que al igual que yo son pobres
de alma. Sin infancia de niño burgués,
jugando con lodo o con los lánguidos
flancos del mejor amigo.
Fui Mercurio camuflado de marica
con alas de gallina, cuando mis versos
aún rechazaban la insana flor
de la monotonía.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Encuentro del autor con un muchacho inexperto

Por qué eres tímido al andar, joven de obscenos labios,
aún no es tarde para pensar en el torcido amor de dos.
Asustado por la gracia del imberbe ombligo, enamorado
de tu igual, sudoriento te derramas en el lecho si caminas
sobre un mar en celo arrojando peces por doquier.

Qué me travista la noche. Negando tu presencia nombre
ignoto eres, como el hijo bastardo de Génesis y Apocalipsis.
Mortal de alma podrida soy, enfermo marinero de tus pasos.

¡Qué me travista la noche…
engatusado por los besos del inacabable tiempo!

lunes, 9 de marzo de 2009

Érase una vez... un príncipe.

A Tulen K.

Sempiterno augur de mis días:
amo al príncipe ojos de fuego.
Lo amo mientras duerme
y la fálica comezón insomne
de su sexo juguetea en mis muslos.
Lo amo con su cándida niñez
disfrazada de madres que vienen y van.
Lo amo regodeándome en el cinismo
si carga funesto equipaje a mitad de la noche.

Yo, que iconoclasta fui del amor,
abandoné el cuerpo en la sala de vapor,
gateando busqué la longitud de su nombre.
Y ahora lo palpo en una memorable mañana,
cuando sonríe y me atrapa enrodillándose a mí
que le quita el sueño a mi pecho de pájaro.
Y parece que mi juventud renace con su beso
amordazando al sueño que inquieto me tenía.
¡Ay, y qué ojos los suyos!

viernes, 6 de marzo de 2009

Nocturno I

Yo maté por unos ojos de un bello indiferente
que nunca comprendió mi contenido amor…

Jean Genet.

Dejando atrás las palabras, maldije el poder salvador de la poesía.
Salí en busca del calmo placer que lento anestesiara mi apetencia
y en cuartos rentados fui botín de guerra del joven piel vidriosa,
consumido por la mordida de un amor que moría junto a las sábanas.
Así que esta noche regreso atragantado por la voluptuosidad del cuerpo
ya inexperto. Derrotado, contando a los que me aman con los tres
temblantes dedos de una mano.

¡Oh furtividad de los perennes días! No te olvides de tus fieles aliados:
los que nacimos mirando hacia el cielo, diestros, prestos al matadero,
hijos pródigos de una hoja en blanco que burlona nos abre los brazos.

jueves, 26 de febrero de 2009

Dario y yo

En el principio era el Verbo…
Y el Verbo se fue, dejándonos solos.

Abrazando tus Loas al cuerpo masculino
yazgo en los fríos muslos de una banca
y no sabes cuán tenue se torna la tarde
conmovida por rojo ardor en tus versos.

Regalo mis sobras saladas de esperanza
a oscuros pájaros que lentos se acercan
y nos miro en sus cuerpos ya cansados
de esperar inevitable partida sin tregua.

La gente me señala porque soy el eunuco
besando la erguida cola de la serpiente.
No hay color en mis párpados sicarios,
no circuncisión, sólo piel rozando piel.

Prematuro que te reza con manos vacías
en la fuente seca del parque San Martín
mientras contemplo la espalda sudorosa
de un obrero que mezquino me censura.

Bendita sea por siempre quien mencionó
tu nombre, despertando al niño que aún
mancha mi almohada con la baba cortada
de la inaguantable inocencia…

miércoles, 25 de febrero de 2009

El yo dividido

Lloraré tu ausencia
en la escalera de caracol.
Caminando en ese anden
que lleva a ninguna parte.

Al beber un recuerdo escarpado
en el salón de té de la Roma.
Manoseando lo irreversible
entre piedras volcánicas y maleza.


A tientas buscaré tu piel de noche
llamando a Onán con otro nombre.
Al pensar que el sol que fue robado
no era sino tu sonrisa… jovencísima.

Una flor se balancea en el viento.

A Albertina.

Hoy ya no eres la misma.
Y sin embargo, duermes
eterizada sobre un frío
lecho argentado.

La mirada perdida…
más brillante que nunca.
El sexo afeitado…
más brillante que nunca.

Un par de agujas tratando
de seducir tu sueño.
La baba en tu boca,
y en la mía.

Siento haber sido débil
mientras miraba sordo
tu cuerpo entre los otros.
Y tú que aún duermes

Con la forma de mi rostro
vertiste gotas de sangre
en un sendero sin musgo.
No hay palabras.

Esta noche roba mi sueños
porque esa estrella bermeja
entre tus muslos me dijo
lo frágil que eres.

Escucha hermano

Sulla mia pelle polvere e sudore
m’inebbriano.

Sandro Penna

Aire que soplas besando
los escollos de mi pecho,
tengo el cuello hinchado
de esperarte.

Y me busco en unos ojos
sin rostro para sentir
el color de tu sexo.

Yo, soy de severa mirada.
El que se muerde la lengua
mientras te canta su muerte.

Devorando la crueldad
de los otros en blanca
porcelana.

No me dejes en las manos
de tus pasos, arrebátame
la vida con tu voz.

Deja que duerma con la
boca abierta, contando
historias de hombres
sin alma.

Tú y yo amamos,
amamos todo, menos
esas suaves miradas
que sollozan, porque tienen
la culpa escrita
en los párpados.

Línea 3

Cuando el tren se detiene
la ciudad torna indecisa
una sombra que se desvanece.

–pusilánime–

Sueño
una piel dibujada entre los dedos:
castas cintas azules trenzadas
en bíceps morenos.

Nunca
me sentí más vivo. Mustio
me abandono al juego, sabiendo
que después morderé mis labios.

–Iluso–

Mejor es que ahogue ese
dócil sueño en el bolsillo.
Un par de monedas y ya estoy
jugándome la vida.

domingo, 22 de febrero de 2009

I passive me

Fainting down the hot drain
Sans word
Stroking him
Without pleasure mine
Quarters until his white petals
To me he, “Quickly”
“What about me”


Loving him I
Without pleasure
Death mine

Meeting the other
To me a word
Lacerating fury mine
Until wiping out
Absconding in Ego
Toward the paper cut exit


Loving him I
Without pleasure
Death certainly mine


I passive me

A la legion de los chicos

Soldados del furtivo amor, uniformados
con la imbecilidad de la ilusión, durmamos
con las botas a medio atar en el tibio campo
de manos que estrujan otras manos.
Besemos, maternalmente, la frente de nuestros
adversarios que temblantes lamen las heridas
y orgullosos aplauden la gracia en nuestros cuerpos.

Sicarios somos del amor,
buscando un clandestino encuentro
ante el agónico sol de la tarde.

Sobre un poema inconcluso

Las lángidas palabras de mi amante
no sonrien. Buscando un gesto
bañado estoy de incertidumbre
por el principe de hermosos ojos.

"Pasa"... dijo él. "Tú y tu corazón;
pero cuida tus pasos, porque no estás
lejos del suelo de mis desasociegos".
Y caí, caí con las manos heridas
que hoy le escribo historias de horror
donde el zombie soy de un carrusel.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Falling

Cuerpo de hombre:
Sensual nariz, ancha como puño.
Boca entreabierta mamando sueños.
De dónde viene la belleza de tus manos
a dónde van tus pies de príncipe
cuando duermo con los zapatos puestos.

Bajo un puente desnudo la noche
y la memoria hecha pedazos me acecha
como palabras atrapadas en un lápiz.
No logro pensar sino en tu pecho.
No, no esperare a perderte mientras
miras como muerdo mis manos.

Frío es ya el aliento de los besos
Fríos también los pasos...

viernes, 6 de febrero de 2009

Emulando a David Trinidad

Mi amante que me rescata en medio de la noche
Mi amante que es mi gemelo
Mi amante que me llama cochino
Mi amante que seca mis lagrimas con sus dedos
Mi amante que me coge mientras uso un jockstrap
Mi amante que toma mi mano
Mi amante que escribe mi nombre
Mi amante que ama el olor de mis axilas
Mi amante que me compra una cadenita de plata
Mi amante que corre a mi lado
Mi amante que me pide espacio
Mi amante que me recorta el vello nasal
Mi amante que me compra jugo orgánico
Mi amante que bebe mi semen
Mi amante que me abraza mientras duerme
Mi amante que me llama nene
Mi amante que me llama Sam
Mi amante que mira el culo de alguien más
Mi amante que me dice "¿tienes 4 dolares?"
Mi amante que me sienta desnudo en su regazo
Mi amante que me deja penetrarlo...

El insomnio de Narciso

Eterno el sufrir de mi madre
Lánguido silencio de mi padre
Enmarañado laberinto de mi nombre

Coitus interruptus.

Tú y tus ojos

Si un joven al pasar muestra
orgulloso encendida mirada,
aburrida es si la comparo
con la almendra en el margen
de tus ojos.

Ojos que miran llorar los míos
cuando te vas. Ojos que incuban
los besos jamás dados y que
en el próximo encuentro la
boca romperán.

Siesta en Sodome

A Antonio Trejo G.

El tiempo ha violentado nuestros rostros.
Cubierto de saliva estoy, recordando
cuando a solas preguntabas: ¿Eres viejo?,
¿eres vieja?


De ti me despedí esta mañana, tensa pose
la mano sobre tu hombro. No quise mirarte
porque temí petrificarme ante la pequeñez
de tus pupilas.

Qué fue de la jacaranda que tanto amabas,
del silencio que cantaba la respuesta...
"Soy vieja".
y sólo entonces, sonreíamos juntos.

lunes, 26 de enero de 2009

Dancing with our loneliness

I wanted to make you a solid writing-table
that would last a life time…

Ted Hughes.

Kenneth, my friend, dancing with
a precious gift you are.
Dancing in the middle of the night.
Dancing with the one that says
hello, when you arrive.

Sweating in a sensual glass cage
no shirt,
no fear,
no tears.
Glowing wings of a captive bird.

And as the music fucks your ears
you dance against your faithful lover:
Dear loneliness of yours, what should
you blame it for? It blows you
toothless, it holds your helpless lips upon
its breast. And its kiss… was the first fresh
milk you ever tasted.

Plastic, sarcastic, tantric, salty,
milky, maternal, eternal, evil,
empty cup: Our loneliness!

1-sept-2008.

miércoles, 21 de enero de 2009

Gnóstico y carnal

Deseoso estoy del viril olor
que vive entre tus piernas,
deseoso de llenarme la boca de ti,
que ya en mis masturbaciones
gnóstico y carnal te impregnas.

Hay una intención de recurrir
a la poesía: estado alterado
de la palabra, para mostrarte
cuán henchida está mi encía
por un jazmín que brota
de su rojiza superficie

domingo, 18 de enero de 2009

viernes, 16 de enero de 2009

Cruising

Y qué si no estuvieras aquí.
¿Seguiría cazando elogios?
Exhibiéndome en la sección
de carnes frías del lascivo
y virtual supermercado.
Prendido a la anónima
melancolía de un aperlado
tirso sin hojas.

Los versos pasan desapercibidos
frente a ese cúmulo de miembros
erguidos –semejantes a tiernas
dientes de león–

Y entonces tú…
adherido a mi lengua,
embriagado por el viaje circular,
dejas tu misiva en mi ventana:
“Sobre la palabra”.

En un sitio venerado por mudos,
la noche unió nuestros perfiles.
Y ahora dices que mi mirada
te asusta, que parezco hasta
arrogante.

Tanto soñé contigo, que tu
presencia es aún más nívea
que tu piel. Y tu pecho…
sin afeites.

Y si pregunto por el mapa
de nuestro viaje, no sabes
qué contestar.
Entre húmedas veredas
los sueños fácilmente
se resbalan.

Mas la ruta de mis días
es la gracia de tu cuerpo
en bicicleta, es tu mirada
atenta en la mustia cinta
de un camino ignoto,
donde al final me abrazo
al murmullo de tus pasos.

Viejas culpas

A Avelina Aparicio

La ingenua esencia
de tus nardos me persigue.
Llevo esa trenza atada
al cuello cubriendo
las heridas.

Mi frente ungiste
con blancor ofensivo
que hiere mis versos.
Cómo decirte que no
me enamoran echando espejos...

Versus

En la pérfida lucha
de un amor furtivo,
cuento los minutos
negros.

Ya en mi sonrisa
muestro las caries
del desgano.

Y afeito mi cabello
aboliendo el asir
de tus palmas

Pronóstico del tiempo

Y por qué no confesar que me cansé
de los mendigos con su mirada de santo,
de errar por las mismas calles
y escribir los mismos versos.

Dicen que uno de estos días
todo terminará en caos.
La vida se echará a morir
en sábanas de cielo.

Bocanada de hastío.

No más poetas buscando
retórica bajo las piedras,
no más mendigos carentes
de pobreza.

Bienvenida
poesía de la nada:
mi sinfonía de octubre.

parque San Martín

A Albertina y Rafael (perros)

Albertina:
Robusta criatura de ojos brillantes,
esta mañana al mirar tu cuerpo
me di cuenta de cuán hermoso
es un cuello desgarbado.

Te tendías grácil bajo la ventana,
tan descuidadamente femenina,
fiel a tus grasos muslos.

Rafael:
Aguardabas a la orilla de la fuente.
Luciente, obscuro.
Rociado de esa amontonada confusión.

No sabes cómo te envidio,
eres alegoría del vértigo
de mis días.

Conversación con mi madre

A Abelina Aparicio

Resiste, madre,
no me haré daño.
Sólo exorcizo
eufemismos.

Punzantes pestañas
defienden mis ojos.
Escrito mi nombre
en el mar de los locos.

Tengo por padre
a un viejo cuervo.
Fugaz inclino el cuello
bañado de luz.

Resiste, madre,
ardor de mi vida:
pariste en agosto
racimo de bocas.

Línea A

Mi verdugo tiene un cuerpo breve,
la piel teñida con los besos del sol,
mirada de estatua.

Cuello revestido con cintas azules:
escapularios empapados de sudor
después de un largo día.

Gracioso aparecio entre la multitud.
En sus grandes ojos tiene mi signo,
vive con esta lepra.

Un vagón preñado de vendedores,
falsas mercancias y la luna atestiguan
nuestro trato. Casto.

No decimos palabras, cada gesto
es una confesión. ¡Percibo el dulce
olor de su carne!

Soy semejante a un huerfano sin
su hermano mayor. En mi roído cuerpo
vive el amor.

Pero mi amor no vale un giño
de ese extraño que roza la mano
de otro cuerpo igual al suyo.

Me olvido de Cernuda, de Withman
y Cavafis. Lamo versos falsos
en cortos y negros cabellos.

Se acercó para atormentar
a mis fantasmas y ahora ruego
que no descienda... Cuervo-niño.

Llego a casa, aún siento sus pesadas
manos sobre mis ropas, mientras
mi madre pregunta si ya cené.

miércoles, 14 de enero de 2009

Nocturno a Berkeley (Ashby y College)

Dijo el poeta a su amigo:

"No golpees infecundo deseo con caricias.
Déjame, no llames traidores a mis labios,
que aún inhalo por los ojos el aire de su beso
y en mis párpados tengo huellas de pisadas.

Roja noche en la que ahogé mi soledad sonriendo
en Ashby y College. Remojé las manos en la tibia
taza de café y mi ansia de poseerlo no se helaba.
Abandoné tu cuerpo agónico palpando su regazo.

Y ahora Perdido me encuentro a mi regreso.
De mi boca el agua dulce de su sexo escurre
y en cada errado paso a tu morada
su mirada está conmigo... también dulce".

jueves, 8 de enero de 2009

Lago Merritt.

Recuerdo lo rizado en tus cabellos, semejante
a serpientes grises con cinco mudos deseos.
Echo de menos al sol que posado sobre tus ojos
eclipsaba el negror de la cuna en tus pestañas.

Días de guardar en mi memoria, donde atletas
nos rebasaban galopando cual caballos heridos.
A mi lado estabas… y yo respiraba el sudor
que en tu cuello sibarita se encharcaba.
Tu jadeo alimentaba mi hambre de niño,
atrás me quedaba para admirar tu espalda.
El temblar en tus muslos me llamaba, y entonces
una voz en mi cabeza me decía que todo acto
era una expresión del amor que yo sentía.
Y enredaba a mis dedos tu nevada sonrisa
que en el lago Merritt me regalabas.