Disparas contra mí
calzando tus viejos zapatos achatados.
Te dibujo enfurecida
con tus minúsculos ojos acuosos, estallando
como un choque entre galaxias.
Quizá maldices la menarquia
y te apegas a un Dios que te lastima.
Mientras yo soy un soldado
acorazado en la espera de una guerra.
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