En el principio era el Verbo…
Y el Verbo se fue, dejándonos solos.
Abrazando tus Loas al cuerpo masculino
yazgo en los fríos muslos de una banca
y no sabes cuán tenue se torna la tarde
conmovida por rojo ardor en tus versos.
Regalo mis sobras saladas de esperanza
a oscuros pájaros que lentos se acercan
y nos miro en sus cuerpos ya cansados
de esperar inevitable partida sin tregua.
La gente me señala porque soy el eunuco
besando la erguida cola de la serpiente.
No hay color en mis párpados sicarios,
no circuncisión, sólo piel rozando piel.
Prematuro que te reza con manos vacías
en la fuente seca del parque San Martín
mientras contemplo la espalda sudorosa
de un obrero que mezquino me censura.
Bendita sea por siempre quien mencionó
tu nombre, despertando al niño que aún
mancha mi almohada con la baba cortada
de la inaguantable inocencia…
Yo, que no soy piedra, sino camino que cruzan al pasar los pies desnudos, muero de amor por todos ellos; les doy mi cuerpo para que lo pisen, aunque les lleve a una ambición o una nube, sin que ninguno comprenda que ambiciones o nubes no valen un amor que se entrega. Luis Cernuda.
jueves, 26 de febrero de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
El yo dividido
Lloraré tu ausencia
en la escalera de caracol.
Caminando en ese anden
que lleva a ninguna parte.
Al beber un recuerdo escarpado
en el salón de té de la Roma.
Manoseando lo irreversible
entre piedras volcánicas y maleza.
A tientas buscaré tu piel de noche
llamando a Onán con otro nombre.
Al pensar que el sol que fue robado
no era sino tu sonrisa… jovencísima.
en la escalera de caracol.
Caminando en ese anden
que lleva a ninguna parte.
Al beber un recuerdo escarpado
en el salón de té de la Roma.
Manoseando lo irreversible
entre piedras volcánicas y maleza.
A tientas buscaré tu piel de noche
llamando a Onán con otro nombre.
Al pensar que el sol que fue robado
no era sino tu sonrisa… jovencísima.
Una flor se balancea en el viento.
A Albertina.
Hoy ya no eres la misma.
Y sin embargo, duermes
eterizada sobre un frío
lecho argentado.
La mirada perdida…
más brillante que nunca.
El sexo afeitado…
más brillante que nunca.
Un par de agujas tratando
de seducir tu sueño.
La baba en tu boca,
y en la mía.
Siento haber sido débil
mientras miraba sordo
tu cuerpo entre los otros.
Y tú que aún duermes
Con la forma de mi rostro
vertiste gotas de sangre
en un sendero sin musgo.
No hay palabras.
Esta noche roba mi sueños
porque esa estrella bermeja
entre tus muslos me dijo
lo frágil que eres.
Hoy ya no eres la misma.
Y sin embargo, duermes
eterizada sobre un frío
lecho argentado.
La mirada perdida…
más brillante que nunca.
El sexo afeitado…
más brillante que nunca.
Un par de agujas tratando
de seducir tu sueño.
La baba en tu boca,
y en la mía.
Siento haber sido débil
mientras miraba sordo
tu cuerpo entre los otros.
Y tú que aún duermes
Con la forma de mi rostro
vertiste gotas de sangre
en un sendero sin musgo.
No hay palabras.
Esta noche roba mi sueños
porque esa estrella bermeja
entre tus muslos me dijo
lo frágil que eres.
Escucha hermano
Sulla mia pelle polvere e sudore
m’inebbriano.
Sandro Penna
Aire que soplas besando
los escollos de mi pecho,
tengo el cuello hinchado
de esperarte.
Y me busco en unos ojos
sin rostro para sentir
el color de tu sexo.
Yo, soy de severa mirada.
El que se muerde la lengua
mientras te canta su muerte.
Devorando la crueldad
de los otros en blanca
porcelana.
No me dejes en las manos
de tus pasos, arrebátame
la vida con tu voz.
Deja que duerma con la
boca abierta, contando
historias de hombres
sin alma.
Tú y yo amamos,
amamos todo, menos
esas suaves miradas
que sollozan, porque tienen
la culpa escrita
en los párpados.
m’inebbriano.
Sandro Penna
Aire que soplas besando
los escollos de mi pecho,
tengo el cuello hinchado
de esperarte.
Y me busco en unos ojos
sin rostro para sentir
el color de tu sexo.
Yo, soy de severa mirada.
El que se muerde la lengua
mientras te canta su muerte.
Devorando la crueldad
de los otros en blanca
porcelana.
No me dejes en las manos
de tus pasos, arrebátame
la vida con tu voz.
Deja que duerma con la
boca abierta, contando
historias de hombres
sin alma.
Tú y yo amamos,
amamos todo, menos
esas suaves miradas
que sollozan, porque tienen
la culpa escrita
en los párpados.
Línea 3
Cuando el tren se detiene
la ciudad torna indecisa
una sombra que se desvanece.
–pusilánime–
Sueño
una piel dibujada entre los dedos:
castas cintas azules trenzadas
en bíceps morenos.
Nunca
me sentí más vivo. Mustio
me abandono al juego, sabiendo
que después morderé mis labios.
–Iluso–
Mejor es que ahogue ese
dócil sueño en el bolsillo.
Un par de monedas y ya estoy
jugándome la vida.
la ciudad torna indecisa
una sombra que se desvanece.
–pusilánime–
Sueño
una piel dibujada entre los dedos:
castas cintas azules trenzadas
en bíceps morenos.
Nunca
me sentí más vivo. Mustio
me abandono al juego, sabiendo
que después morderé mis labios.
–Iluso–
Mejor es que ahogue ese
dócil sueño en el bolsillo.
Un par de monedas y ya estoy
jugándome la vida.
domingo, 22 de febrero de 2009
I passive me
Fainting down the hot drain
Sans word
Stroking him
Without pleasure mine
Quarters until his white petals
To me he, “Quickly”
“What about me”
Loving him I
Without pleasure
Death mine
Meeting the other
To me a word
Lacerating fury mine
Until wiping out
Absconding in Ego
Toward the paper cut exit
Loving him I
Without pleasure
Death certainly mine
I passive me
Sans word
Stroking him
Without pleasure mine
Quarters until his white petals
To me he, “Quickly”
“What about me”
Loving him I
Without pleasure
Death mine
Meeting the other
To me a word
Lacerating fury mine
Until wiping out
Absconding in Ego
Toward the paper cut exit
Loving him I
Without pleasure
Death certainly mine
I passive me
A la legion de los chicos
Soldados del furtivo amor, uniformados
con la imbecilidad de la ilusión, durmamos
con las botas a medio atar en el tibio campo
de manos que estrujan otras manos.
Besemos, maternalmente, la frente de nuestros
adversarios que temblantes lamen las heridas
y orgullosos aplauden la gracia en nuestros cuerpos.
Sicarios somos del amor,
buscando un clandestino encuentro
ante el agónico sol de la tarde.
con la imbecilidad de la ilusión, durmamos
con las botas a medio atar en el tibio campo
de manos que estrujan otras manos.
Besemos, maternalmente, la frente de nuestros
adversarios que temblantes lamen las heridas
y orgullosos aplauden la gracia en nuestros cuerpos.
Sicarios somos del amor,
buscando un clandestino encuentro
ante el agónico sol de la tarde.
Sobre un poema inconcluso
Las lángidas palabras de mi amante
no sonrien. Buscando un gesto
bañado estoy de incertidumbre
por el principe de hermosos ojos.
"Pasa"... dijo él. "Tú y tu corazón;
pero cuida tus pasos, porque no estás
lejos del suelo de mis desasociegos".
Y caí, caí con las manos heridas
que hoy le escribo historias de horror
donde el zombie soy de un carrusel.
no sonrien. Buscando un gesto
bañado estoy de incertidumbre
por el principe de hermosos ojos.
"Pasa"... dijo él. "Tú y tu corazón;
pero cuida tus pasos, porque no estás
lejos del suelo de mis desasociegos".
Y caí, caí con las manos heridas
que hoy le escribo historias de horror
donde el zombie soy de un carrusel.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Falling
Cuerpo de hombre:
Sensual nariz, ancha como puño.
Boca entreabierta mamando sueños.
De dónde viene la belleza de tus manos
a dónde van tus pies de príncipe
cuando duermo con los zapatos puestos.
Bajo un puente desnudo la noche
y la memoria hecha pedazos me acecha
como palabras atrapadas en un lápiz.
No logro pensar sino en tu pecho.
No, no esperare a perderte mientras
miras como muerdo mis manos.
Frío es ya el aliento de los besos
Fríos también los pasos...
Sensual nariz, ancha como puño.
Boca entreabierta mamando sueños.
De dónde viene la belleza de tus manos
a dónde van tus pies de príncipe
cuando duermo con los zapatos puestos.
Bajo un puente desnudo la noche
y la memoria hecha pedazos me acecha
como palabras atrapadas en un lápiz.
No logro pensar sino en tu pecho.
No, no esperare a perderte mientras
miras como muerdo mis manos.
Frío es ya el aliento de los besos
Fríos también los pasos...
viernes, 6 de febrero de 2009
Emulando a David Trinidad
Mi amante que me rescata en medio de la noche
Mi amante que es mi gemelo
Mi amante que me llama cochino
Mi amante que seca mis lagrimas con sus dedos
Mi amante que me coge mientras uso un jockstrap
Mi amante que toma mi mano
Mi amante que escribe mi nombre
Mi amante que ama el olor de mis axilas
Mi amante que me compra una cadenita de plata
Mi amante que corre a mi lado
Mi amante que me pide espacio
Mi amante que me recorta el vello nasal
Mi amante que me compra jugo orgánico
Mi amante que bebe mi semen
Mi amante que me abraza mientras duerme
Mi amante que me llama nene
Mi amante que me llama Sam
Mi amante que mira el culo de alguien más
Mi amante que me dice "¿tienes 4 dolares?"
Mi amante que me sienta desnudo en su regazo
Mi amante que me deja penetrarlo...
Mi amante que es mi gemelo
Mi amante que me llama cochino
Mi amante que seca mis lagrimas con sus dedos
Mi amante que me coge mientras uso un jockstrap
Mi amante que toma mi mano
Mi amante que escribe mi nombre
Mi amante que ama el olor de mis axilas
Mi amante que me compra una cadenita de plata
Mi amante que corre a mi lado
Mi amante que me pide espacio
Mi amante que me recorta el vello nasal
Mi amante que me compra jugo orgánico
Mi amante que bebe mi semen
Mi amante que me abraza mientras duerme
Mi amante que me llama nene
Mi amante que me llama Sam
Mi amante que mira el culo de alguien más
Mi amante que me dice "¿tienes 4 dolares?"
Mi amante que me sienta desnudo en su regazo
Mi amante que me deja penetrarlo...
El insomnio de Narciso
Eterno el sufrir de mi madre
Lánguido silencio de mi padre
Enmarañado laberinto de mi nombre
Coitus interruptus.
Lánguido silencio de mi padre
Enmarañado laberinto de mi nombre
Coitus interruptus.
Tú y tus ojos
Si un joven al pasar muestra
orgulloso encendida mirada,
aburrida es si la comparo
con la almendra en el margen
de tus ojos.
Ojos que miran llorar los míos
cuando te vas. Ojos que incuban
los besos jamás dados y que
en el próximo encuentro la
boca romperán.
orgulloso encendida mirada,
aburrida es si la comparo
con la almendra en el margen
de tus ojos.
Ojos que miran llorar los míos
cuando te vas. Ojos que incuban
los besos jamás dados y que
en el próximo encuentro la
boca romperán.
Siesta en Sodome
A Antonio Trejo G.
El tiempo ha violentado nuestros rostros.
Cubierto de saliva estoy, recordando
cuando a solas preguntabas: ¿Eres viejo?,
¿eres vieja?
De ti me despedí esta mañana, tensa pose
la mano sobre tu hombro. No quise mirarte
porque temí petrificarme ante la pequeñez
de tus pupilas.
Qué fue de la jacaranda que tanto amabas,
del silencio que cantaba la respuesta...
"Soy vieja".
y sólo entonces, sonreíamos juntos.
El tiempo ha violentado nuestros rostros.
Cubierto de saliva estoy, recordando
cuando a solas preguntabas: ¿Eres viejo?,
¿eres vieja?
De ti me despedí esta mañana, tensa pose
la mano sobre tu hombro. No quise mirarte
porque temí petrificarme ante la pequeñez
de tus pupilas.
Qué fue de la jacaranda que tanto amabas,
del silencio que cantaba la respuesta...
"Soy vieja".
y sólo entonces, sonreíamos juntos.
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