viernes, 13 de marzo de 2009

Lírico infantilismo

I
Escribo
sobre un cuerpo
ya cansado
por la excesiva
inmovilidad.

II
Después
de sentir el sabor
de tu carne en el borde
de la cama, con letras de obsidiana
orlé tu nombre a mi manojo de venas.

III
Amo
sólo a aquellos
que al igual que yo son pobres
de alma. Sin infancia de niño burgués,
jugando con lodo o con los lánguidos
flancos del mejor amigo.
Fui Mercurio camuflado de marica
con alas de gallina, cuando mis versos
aún rechazaban la insana flor
de la monotonía.

No hay comentarios: