Yo, que no soy piedra, sino camino
que cruzan al pasar los pies desnudos,
muero de amor por todos ellos;
les doy mi cuerpo para que lo pisen,
aunque les lleve a una ambición o una nube,
sin que ninguno comprenda
que ambiciones o nubes
no valen un amor que se entrega.
Luis Cernuda.
viernes, 16 de enero de 2009
Viejas culpas
A Avelina Aparicio
La ingenua esencia de tus nardos me persigue. Llevo esa trenza atada al cuello cubriendo las heridas.
Mi frente ungiste con blancor ofensivo que hiere mis versos. Cómo decirte que no me enamoran echando espejos...
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