Yo, que no soy piedra, sino camino
que cruzan al pasar los pies desnudos,
muero de amor por todos ellos;
les doy mi cuerpo para que lo pisen,
aunque les lleve a una ambición o una nube,
sin que ninguno comprenda
que ambiciones o nubes
no valen un amor que se entrega.
Luis Cernuda.
domingo, 24 de mayo de 2009
Invectiva
A S. G.
Dices No con tu silencio y vas por las calles arrastrando indecifrables nombres. Te entregas por un guiño como alguna vez lo hice y ya no lloro tu ausencia porque aprendí a lamerme las heridas como los perros.
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