Cambio de piel como las serpientes
dedicadas a invernar su flojera
en lugar de morder a su presa.
Voy por la vida creando imágenes
que después se vuelven monstruos
al rededor de esta tensión
con rostro de presencia.
Asi que si hoy termina esta aventura,
tranquilo estoy por haber bebido
el sabor de la victoria en los labios
y como esa primera vez en la que te vi
llegar entre la gente, me despido de ti,
deseando que tengas tantas mañanas soleadas
como aves revoloteando sobre tus hombros.
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