Yo, que no soy piedra, sino camino
que cruzan al pasar los pies desnudos,
muero de amor por todos ellos;
les doy mi cuerpo para que lo pisen,
aunque les lleve a una ambición o una nube,
sin que ninguno comprenda
que ambiciones o nubes
no valen un amor que se entrega.
Luis Cernuda.
martes, 22 de septiembre de 2009
Vuelo alicortado
Mi boca. Tu boca. Lenguas erectas bajo la lluvia de octubre.
Juega el amor: repentino. Llega, deja su veneno y se va...
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