Yo, que no soy piedra, sino camino
que cruzan al pasar los pies desnudos,
muero de amor por todos ellos;
les doy mi cuerpo para que lo pisen,
aunque les lleve a una ambición o una nube,
sin que ninguno comprenda
que ambiciones o nubes
no valen un amor que se entrega.
Luis Cernuda.
viernes, 21 de agosto de 2009
Trimurti
Del silencio nació el verbo del verbo nació tu nombre y de tu nombre el consuelo.
Si quisiera definirte... tendría que arrancarme la lengua.
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