viernes, 30 de octubre de 2009

A una foto del niño Sergio

I
Tu corazón chorreante
libre de toda aspereza.
Tus ojos dulces como
dos lunas menguadas
por un conejo en celo.

II
Las burdas ropas vistiendo
ese momento, movil y fijo,
que se te abalanzaba.

III
Qué fue de ti,
mimado narcisista.
Hoy que te has vuelto
un ladrón que no reparte
el botín con la memoria.

jueves, 29 de octubre de 2009

Octubre en la ventana

Si esta noche mudara la luna,
perfecta gota de semen sería.

Pero ya es tarde para jugar
al alquimista que vuelve
a la liebre predadora del león

y sólo en mi mente
retumba un ruin presentimiento.
Porque no hay nada que aluce
mi cuerpo despernado.

Esperando a un maniquí

A M. L.
Deshago los versos,
los resvisto todos,
y luego también
me deshago de mí.

Reniego de ti: tiempo.
Estrujo tus labios

imbesables.

Me revuelco sin razón...
roto y disoluto
ante tu fiera adversidad
llamada inutilmente

tiempo.

sábado, 17 de octubre de 2009

Levedad

No soy sino respiración
aire en el aire

Pablo Molinet.

Breve instante que desdeñas
el espacio entre dos formas.
Voluptuoso aquelarre...
Te vas dejándome herido,
saciado por tus besos
escandidos en sílabas
sobre las líneas de mi vientre.
Y paso la noche abrazado
al recuerdo de tu cuerpo
porque tercos son mis labios
y no olvidan que alguna vez
durmieron en el refugio
de tu boca.

Poco importa hoy si no hay
cumplidos de los amigos,
del crítico o de los maestros
que un día se volvieron
mis padres.
Se hace tarde en el reloj
del corazón...

No soy sino respiración...
aire en el aire

aire en el aire.

sábado, 10 de octubre de 2009

lecciones de natación

Te recordaré hasta que el último
de mis suspiros se despida de mí:
sumerción bien amada que das paz
al corazón.
En la niñez te temía como al peor
de los monstruos y hacia un aire
intangible se erguía mi deseo.

Entonces fue el amor que hoy
quizo iniciarme en su dócil
técnica de supervivencia bajo una
superficie cubierta de frágiles
lozas azuladas.

Y no es sólo el silencio
acuoso quien me arrulla
como esa madre que he extrañado
en estos días.
La quietud del lugar o los rasgos
de un cielo que se acicala sobre
el espejo de agua,

Es la línea de luz que procede
de su cuerpo luminoso.
Su cándida presencia,
las manos suaves
que sostienen mi cuerpo
y me mantienen a flote.
La sonrisa de complicidad
que ya tiene la humedad
de un beso.