domingo, 25 de abril de 2010

¿Lugar común?

Anestesio las horas que pasan
pensando si eres tú o yo
el que apuñalará al amor,
o lo que queda de él.

Me rodeo de libros,sin leer,
que indulgentes me hacen compañía
y llego a la conclusión
de que esclavo soy cuando acudo
a tu llamado,
pero amo cuando te tomo por detrás
y provoco un cosquilleo
en las oquedades de tu bajo vientre.

Fuera de eso,
creo que nos hemos quedado sin secretos.

Breve aria de un imsomne, para Saúl ojos de fuego.

¡Niño-corcel!
Fraterno lacayo soy de ti
si de noche al acecho estoy
de tus fantasmas que te portan
al sueño y bajo las sábanas
tu silueta echan a morir
por un instante.

Quieta y fatigada
se dibuja la línea de tu espalda.
Tu aliento sube rítmico y ligero.
Un sueño feliz y tranquilo te posee
cegando tus profundos ojos.

Mientras tanto,
los objetos en esta habitación
te contemplamos... fascinados.

domingo, 18 de abril de 2010

Reivindicando a Lauretta

A M.L.
Figura onírica, me fuiste madre.
Virgilio transfigurado en mujer
acicalada de níveas facciones.

Mi desastre parió la reflexión.
De la blasfemia nació el amor.
Mi mano temblante tu frente tocó.

Y hoy, apenas un poco más lejos
del vago origen de mi travesía,
escribo estos versos:

A ti,
inerme ante la migraña
que amodorra tus pasos.
A tu inmutable voz
que aún me canta
los certeros consejos.
A tus gatos altivos
que caminan tras de ti.

Yo, sigo aquí:
lengua amarrada al poste de la poesía,
arrobado por las enfermedades del mundo,
bendecido por la mano de un amante
y ofreciendo las mías al aire.

Niñez

Raza mía: piel morena y tierra entre las uñas.
Yo: un crío a las espaladas saciándose de pan.
Mimos de una abuela zapoteca que me llamaba
"¡Gersio!".

Zalamero jugando con un mazo de flores, apaleado
por la crónica timidez que me arruinó la mirada.