¡Niño-corcel!
Fraterno lacayo soy de ti
si de noche al acecho estoy
de tus fantasmas que te portan
al sueño y bajo las sábanas
tu silueta echan a morir
por un instante.
Quieta y fatigada
se dibuja la línea de tu espalda.
Tu aliento sube rítmico y ligero.
Un sueño feliz y tranquilo te posee
cegando tus profundos ojos.
Mientras tanto,
los objetos en esta habitación
te contemplamos... fascinados.
1 comentario:
"... los objetos en esta habitación
te contemplamos... fascinados".
Me gusta mucho.
Publicar un comentario