Promesa dislocada.
Chorro fugado de aire caliente
que se escapa desde la pared.
Hemorragias que se demoran
sólo si sus ojos,
brillando en la oscuridad
como un par de cuchararas
olvidadas sobre la mesa,
se acercan a mirarme.
Escribo el atlas de mi corazón:
amantes mayores,
deseos a medio leer,
y una boca estrellada
en todas partes.
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