lunes, 15 de septiembre de 2008

Con los días contados

¿Recuerdas agosto? Aguardabas paciente mi llegada.
Dijiste "feliz cumpleaños... te compré flores".


Herido sobre el techo de mi lengua,
vienes de entre fantasmas a posarte.
Ahora que liviano verdugo eres de mí
y la torcida necesidad de poseerte
no es más que una canción de cuna
engatusada por el tedio .

En cambio yo, ejercito el cuerpo,
lo regalo a todo aquel que sienta
en el alma un grito e incendio
la ciudad con la mirada, buscando
al nuevo nombre que enjaulado
estará en la furia de mis versos.

1 comentario:

Unknown dijo...

Nomás no muy come hombres!!!