Qué hay detrás de tu sonrisa, ciclista que alargas las horas,
si apocado me alojo en la morada extranjera de tus ojos
cuando de noche hambriento ejecutor soy de mí mismo
y el viento de octubre escribe las vocales de tu nombre.
Vertical deseo es tener el cuerpo lívido en tu almohada
que de cama en cama doy empastillado hasta en el sueño.
Pero tú… sólo hablas del tiempo, y yo no pienso sino en
el temblar de tus muslos. Mas si sonríes larga es la noche
delante de ti ciclista y más larga la agonía de amanecer
abrazado a tu sexo.
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