lunes, 25 de agosto de 2008

El flujo de la semilla.


Regalo inesperado de mi más joven amante.
Ardiente justiciera que lenta resbalas tu espesa
lagrima en la uretra.

Dolorosa y blanquecina venganza del Eros.
Deslenguada infección del amigo que incendió
mis cuarteados labios.

A cuántos vestías de seda con el doble prepucio
de tu lengua que hoy tengo infestada de amargas
pastillas la garganta.


Pero, ¿sabes? Espero estés bien, y mientras disuelvo
el Ciprofloxacino en la saliva, Patsy Cline me canta:
Crazy, I’m crazy for feeling so lonely…

1 comentario:

el juntacadáveres dijo...

pues pasandome a leer tu poesía... me gustó mucho... mañana releo con calma...