Yo, que no soy piedra, sino camino
que cruzan al pasar los pies desnudos,
muero de amor por todos ellos;
les doy mi cuerpo para que lo pisen,
aunque les lleve a una ambición o una nube,
sin que ninguno comprenda
que ambiciones o nubes
no valen un amor que se entrega.
Luis Cernuda.
domingo, 6 de julio de 2008
Aparición de San Sebastián
Ven cálida noche alma colmada de intentos Ven libera estos pájaros de mi cabeza Ven ahora que el cuerpo es la gota de sangre en el puñal del asesino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario