miércoles, 16 de abril de 2008

La rebelión de Narciso

A Ken Martin.

Tengo envidia de ti
de tu puta flexibilidad
de tu equivocación entre el verbo ser y estar
de tu leche deslactosada en el cereal
de tu voz cuando me cantas
de tu par de tenis sucios y gastados
de tu hernia moribunda
de tu antiguo número telefónico
de tu acento sin acento
de todos y cada uno de tus mapas
de tu boca sorbiendo el café
de tu juego perdido de llaves
de tu pecho esperando mi cabeza
de tu crema líquida en los pies
de tu última micción outdoors
de tu foto que nunca me enviarás
de tu incansable máquina de afeitar.
Tengo envidia de no ser tú
y tu camiseta con el blanco olor del semen
tu reloj que se atrasa un par de horas
tu accidentado paseo en bicicleta.
Tengo envidia de ti, de no ser tú y no saber
cómo escribirte, sin que me tiemble la mano.

1 comentario:

En medio de la eternidad dijo...

secillamente genial, muchas felicidas hermano, res un gran poeta.
una abrazo